



"Te sientes aliviado, como si sanaras. Había un equipo completo: psicólogos, trabajadores sociales y terapeutas. Al hablar yo con esas personas, sentí que me quitaban un peso de encima. Eran personas muy amables, y todo se desarrolló en un ambiente de armonía, desde su forma de hablar hasta su hospitalidad. La verdad es que la confianza genera confianza. "
"Lo que me motiva a hablar es cómo me tratan: su forma de dirigirse a mí, cómo responden a mis preguntas y si realmente me escuchan. Si siento que me escuchan y me entienden, puedo abrirme. No es fácil hablar de esto, pero si lo hago, es porque hay un ambiente que me lo permite. "
"El documentalista debe dejar que la persona sobreviviente guíe la conversación y cuente su historia a su manera. Quizá diga algo que no parezca relevante para el documentalista, pero es importante para ella. A veces intentan dirigir demasiado la entrevista. Pueden acompañar, pero no decidir por nosotras. "
"Cuando conozco la organización, puedo abrirme. Sé que valora el respeto, la confidencialidad y nuestra dignidad. Cuando sabes que valoran esas cosas, entonces sientes que puedes hablar con ese equipo. Recordamos la violencia todos los días, pero no podemos contarlo todo de una vez. Quizá el primer día compartimos el 60%, y al siguiente, el 80%. "



