

Si usted documenta, investiga, supervisa, informa o de cualquier otro modo recolecta y usa información sobre la violencia sexual sistemática y relacionada con los conflictos (VSSRC), la forma en que desempeña su labor puede tener consecuencias profundas. Puede influir en que los/las/les sobrevivientes implicados/as/es se sientan seguros/as/es o explotados/as/es; en que su participación contribuya a su recuperación o agrave el trauma; y en que lamenten haber compartido su información con usted o sientan que sus voces fueron escuchadas y valoradas. Sin embargo, rara vez se pregunta a los/las/les sobrevivientes por sus propias experiencias en estos procesos. “En nuestras propias palabras” cambia esa realidad.
En este recurso fundamental, desarrollado en el marco del proyecto del Código Murad, sobrevivientes de todo el mundo se dirigen directamente a quienes recolectan y usan su información, abordando preguntas que rara vez se exploran: “¿Por qué hablamos con ustedes?” “¿Qué efecto tiene en nosotros/as/es cuando lo hacemos?” “¿Qué construye nuestra confianza y qué la rompe?” “¿Cómo impacta en nosotros/as/es su preparación —o la falta de ella—?”
Sus reflexiones revelan patrones contundentes sobre el poder que ejercen quienes recolectan información, cómo el estigma y los prejuicios, generan daños, cómo se traducen en la práctica el respeto y la dignidad, y cómo decisiones aparentemente pequeñas pueden afectar profundamente la vida de los/las/les sobrevivientes. Estas perspectivas ofrecen una oportunidad esencial para comprender el impacto real de su labor a través de los ojos de quienes se ven más directamente afectados/as/es.